sábado, 24 de junio de 2006

Libro: El evangelio de los andrajosos.


Muchas personas que se reconocen a si mismas como cristianas, creen en la gracia de Dios sólo en teoría; de alguna manera no pueden aplicarla a la vida diaria. Ellos continúan viendo a Dios como alguien que toma en cuenta nuestras faltas y éxitos, y son anotados en un libro para darnos una puntuación. En el libro El evangelio de los andrajosos, Brennan Manning nos recuerda que esta manera de pensar está muy lejos de la verdad. Nosotros venimos a Dios sucios y abatidos, pero Dios nos hace sentar a sus pies, nos sonríe y nos hace entender que su amor incondicional arde por nosotros constantemente. Al abrazar su gracia, entonces podemos disfrutar el verdadero gozo del evangelio.

Este libro nos enseñará:
-Que Dios nos acepta tal y como somos y no por lo que hacemos.
-A entender el verdadero significado de la gracia de Dios y cómo aplicarla.
-El amor apasionado y obstinado que Dios tiene por nosotros.

Casa Creación. EUA. 2004.

26 de Junio: Día internacional contra la droga.

miércoles, 14 de junio de 2006

Apuntes pedagógicos / 4.


¿En qué lugar está usted como docente? ¿En el discurso que solicita soluciones o atento a los signos que nos posibilitan un encuentro con el pensamiento?

El 6 de Junio próximo pasado tuve la oportunidad de participar en la inauguración del ciclo de videoconferencias organizadas por el “Observatorio Argentino de Violencia". En la misma se desarrolló el tema: "La violencia y sus formas", a cargo del antropólogo Alejandro Isla.

En el inicio del evento el Ministro de Educación de la Nación, Lic. Daniel Filmus, expresó algunas consideraciones sobre las nuevas condiciones en las que estamos haciendo escuela cada día y la necesidad de reflexión, pensamiento y capacitación que esto exige a los docentes de hoy.

Isla inició la conferencia propiamente dicha y explicó, desde su perspectiva profesional, algunos postulados para pensar los modos de violencia. El despliegue de sus ideas nos posibilitaba observar un signo de la violencia muy marcado en su exposición: la pérdida de lazo social.

Al finalizar, quedó abierto un espacio de debate entre los docentes de distintos puntos del país y el conferencista. El número de asistentes (supervisores, directores, profesores) en la ciudad de Mar del Plata fue significativamente reducido.

Lo que cautivó toda mi atención en el espacio de debate fue el sinnúmero de preguntas que requerían la solución o receta a las situaciones de violencia escolar. Solo dos docentes de todos aquellos que intervinieron en el debate, uno de Rosario y otro de Ushuaia se interrogaron a partir de lo expuesto por el expositor y desplegaron ideas para seguir pensando.
En palabras de Paolo Virno posibilitaron que se visualizara la singularidad de sus pensamientos en esa multitud de docentes que estábamos presentes en el lugar.

Impactada por la estrechés de ideas de la generalidad de profesionales de la docencia, vino a mí mente un fragmento de F. Zourabichvili con respecto a la posibilidad de encontrarse con el pensamiento o seguir manteniendo pura representación de discursos vacíos.
“…Lo que escapa a la representación es el signo. El mundo exterior se hace interesante cuando se hace signo y pierde así su unidad tranquilizadora, su homogeneidad, su apariencia verídica. Y, en cierto modo el mundo no se compone sino de signos, a condición de que seamos sensibles a ellos… Lo encontrado no es simplemente diferente del pensamiento, sino también exterior a él en tanto pensamiento: lo encontrado es lo que el pensamiento no piensa, no sabe pensar, no piensa todavía”. (en “Deleuze, una filosofía del acontecimiento”).

Lic. Virginia E. Acuña.
Asesora pedagógica de PAIDEIA.

sábado, 10 de junio de 2006

J. L. Borges: 20 años después.


Hace 20 años moría el escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986). ¿Sabe quién es? ¿Leyó alguno de sus poemas y cuentos?
Una aproximación a su vida en:

¿Sólo el fútbol nos identifica, aproxima y relaciona?

martes, 6 de junio de 2006

Niñez y trabajo.


El día 12 de junio se celebra, por recomendación de la OIT, el "Día mundial contra el trabajo infantil". Además de los discursos formales de rigor y el establecimiento de fechas especiales para enfatizar el tema...
¿Qué hacen las organizaciones internacionales para erradicar, en todos los países del mundo, el trabajo infantil? ¿Qué políticas (no demagógicas) y acciones (específicas, enfáticas, eficaces) realizan los gobiernos para que, en sus respectivos ámbitos territoriales, los niños y las niñas no trabajen? ¿Qué estrategias proponen las ONGs, las iglesias, las escuelas, etc. a esos fines?

Editorial: Dos discursos antitéticos.


En nuestro recorrido hacia el Bicentenario (hecho que ocurrirá en 2010) el país sigue transitando la vida en democracia, pero con signos que no debieran pasar desapercibidos ya que debilitan las instituciones.

El 25 de Mayo se escucharon -con distinto alcance mediático, contenido, impronta- dos discursos.

Uno, la homilía de Jorge Bergoglio (el más importante referente de la iglesia católica en la RA) quien, con el transfondo bíblico de las bienaventuranzas, denostó la manipulación, el amedrentamiento y la prepotencia, a la vez que promovió la reconciliación y la justicia para afrontar los desafíos de construir un país mejor para todos.

Habló, con un tono moderado, de "la riqueza de las propios miserias" y de "la grandeza humilde de saber pedir y ofrecer perdón, renunciando al odio y la violencia”. También enfatizó la necesidad de evitar esa tentación de dejar hacer, sin respetar las leyes vigentes, donde solo sobreviven los pícaros y los corruptos.
El otro discurso (en un contexto de miles de personas trasladadas gratuitamente, voces festivas, notas musicales, palabras políticas, etc.) tuvo un sesgo manifiestamente popular, demagógico, altisonante.
El Dr. Néstor Kirchner reivindicó la Plaza de Mayo de los 70 (desde donde él mismo fue expulsado) y con ella a una generación que, en casos, trasvasó de la militancia armada a la política. Esa misma generación fue la que chocó encarnizadamente en aquel tiempo con el sindicalismo y, la que en buena medida, se sumó después a la defensa de los derechos humanos.
Las imágenes que observé por televisión conformaban la liturgia peronista tradicional y las enardecidas palabras que se pronunciaban desde el palco seguían una lógica de confrontación ya recurrente mientras recibían el ruidoso saludo de la multitud adicta.
Recordé otras plazas paradigmáticas del siglo 20, en tiempos de Yrigoyen, Perón, Evita, la revolución del 55, Galtieri. En otro editorial las podríamos analizar.
¿Es posible conciliar esa actitud hostil del Presidente (¿de todos?) con la repetida convocatoria a una concertación? ¿Es posible compatibilizar esa rígida intolerancia con la idea de una Argentina “cada vez más plural”?
En los días siguientes, voceros del gobierno aclararon que el diálogo plural se va a realizar con quienes piensan de la misma manera y mencionaron, explícitamente, con que opositores no se conversaría. ¡Qué paradójico! Estoy persuadido que el diálogo entre quienes piensan de la misma manera es monocorde, parcial, limitado, incompleto.
El politólogo italiano Giovanni Sartori dice que “el pluralismo presupone la tolerancia, lo cual quiere decir que un pluralismo intolerante es un pluralismo falso… La diferencia está en que la tolerancia respeta valores, mientras que el pluralismo postula valores”.
Dos discursos tan antagónicos. En el mismo día. En el mismo espacio (geográfico, político, social) en que hace 196 años se empezaba a configurar el concepto de Patria.
¡Qué agradable cuando sentimos pertenencia, cuando nos vemos a nosotros mismos como co-protagonistas de la nación, como ciudadanos de un Estado que nos escucha, incluídos (no obstante la diversidad ideológica, confesional, cultural, etc.) en las decisiones de este proceso histórico!
¿Con cuál de estos discursos se siente más identificado Usted?

Humor: Afiches y reelección.

Libro: El Príncipe.


Un texto clásico escrito en 1513 y publicado recién en 1532, después de la muerte de su autor, Nicolás Maquiavelo.

En él encontramos los grandes temas de la teoría política. Los lineamientos de la autonomía del Estado. Los orígenes y la estructura del poder. La figura del nuevo príncipe. La concepción de la política no como un deber ser sino como una ciencia empírica. La ética y la moral y su interrelación con la política.

Es uno de los pensadores más citados (¿qué intelectual confesaría no tenerlo en su biblioteca?) pero coincido con los eruditos que afirman que ha sido poco leído. Tanto por los ciudadanos como por los gobernantes (los “príncipes”) que dirigen y administran la cosa pública.

Convengamos en esto, que los textos y las ideas de un pensador (filósofo, politólogo, sociólogo, etc.) resulten muy importantes en el devenir de la historia de la humanidad y ameriten que le conozcamos, no significa necesariamente que aceptemos todas sus opiniones.

Toda nuestra observación, escucha y lectura siempre debe ser confrontada con la cosmovisión del mundo que tengamos.

En este marco, entonces, y postergando una justificación más extensa de mis objeciones para otra instancia más pertinente, quisiera mencionar dos aspectos específicos con los que difiero.

Uno, la religión no es engaño y generadora de temor, aunque esa perspectiva era la que propiciaba la misma iglesia católica en la Edad Media.

Otro, su exacerbada defensa del príncipe constituiría, aunque no fuese su propósito, la base de los futuros absolutismos. Era una concepción racional y burguesa del Estado que iría evolucionando hasta Thomas Hobbes y su Leviatán.