
¿En qué lugar está usted como docente? ¿En el discurso que solicita soluciones o atento a los signos que nos posibilitan un encuentro con el pensamiento?
El 6 de Junio próximo pasado tuve la oportunidad de participar en la inauguración del ciclo de videoconferencias organizadas por el “Observatorio Argentino de Violencia". En la misma se desarrolló el tema: "La violencia y sus formas", a cargo del antropólogo Alejandro Isla.
En el inicio del evento el Ministro de Educación de la Nación, Lic. Daniel Filmus, expresó algunas consideraciones sobre las nuevas condiciones en las que estamos haciendo escuela cada día y la necesidad de reflexión, pensamiento y capacitación que esto exige a los docentes de hoy.
Isla inició la conferencia propiamente dicha y explicó, desde su perspectiva profesional, algunos postulados para pensar los modos de violencia. El despliegue de sus ideas nos posibilitaba observar un signo de la violencia muy marcado en su exposición: la pérdida de lazo social.
Al finalizar, quedó abierto un espacio de debate entre los docentes de distintos puntos del país y el conferencista. El número de asistentes (supervisores, directores, profesores) en la ciudad de Mar del Plata fue significativamente reducido.
Lo que cautivó toda mi atención en el espacio de debate fue el sinnúmero de preguntas que requerían la solución o receta a las situaciones de violencia escolar. Solo dos docentes de todos aquellos que intervinieron en el debate, uno de Rosario y otro de Ushuaia se interrogaron a partir de lo expuesto por el expositor y desplegaron ideas para seguir pensando.
El 6 de Junio próximo pasado tuve la oportunidad de participar en la inauguración del ciclo de videoconferencias organizadas por el “Observatorio Argentino de Violencia". En la misma se desarrolló el tema: "La violencia y sus formas", a cargo del antropólogo Alejandro Isla.
En el inicio del evento el Ministro de Educación de la Nación, Lic. Daniel Filmus, expresó algunas consideraciones sobre las nuevas condiciones en las que estamos haciendo escuela cada día y la necesidad de reflexión, pensamiento y capacitación que esto exige a los docentes de hoy.
Isla inició la conferencia propiamente dicha y explicó, desde su perspectiva profesional, algunos postulados para pensar los modos de violencia. El despliegue de sus ideas nos posibilitaba observar un signo de la violencia muy marcado en su exposición: la pérdida de lazo social.
Al finalizar, quedó abierto un espacio de debate entre los docentes de distintos puntos del país y el conferencista. El número de asistentes (supervisores, directores, profesores) en la ciudad de Mar del Plata fue significativamente reducido.
Lo que cautivó toda mi atención en el espacio de debate fue el sinnúmero de preguntas que requerían la solución o receta a las situaciones de violencia escolar. Solo dos docentes de todos aquellos que intervinieron en el debate, uno de Rosario y otro de Ushuaia se interrogaron a partir de lo expuesto por el expositor y desplegaron ideas para seguir pensando.
En palabras de Paolo Virno posibilitaron que se visualizara la singularidad de sus pensamientos en esa multitud de docentes que estábamos presentes en el lugar.
Impactada por la estrechés de ideas de la generalidad de profesionales de la docencia, vino a mí mente un fragmento de F. Zourabichvili con respecto a la posibilidad de encontrarse con el pensamiento o seguir manteniendo pura representación de discursos vacíos.
Impactada por la estrechés de ideas de la generalidad de profesionales de la docencia, vino a mí mente un fragmento de F. Zourabichvili con respecto a la posibilidad de encontrarse con el pensamiento o seguir manteniendo pura representación de discursos vacíos.
“…Lo que escapa a la representación es el signo. El mundo exterior se hace interesante cuando se hace signo y pierde así su unidad tranquilizadora, su homogeneidad, su apariencia verídica. Y, en cierto modo el mundo no se compone sino de signos, a condición de que seamos sensibles a ellos… Lo encontrado no es simplemente diferente del pensamiento, sino también exterior a él en tanto pensamiento: lo encontrado es lo que el pensamiento no piensa, no sabe pensar, no piensa todavía”. (en “Deleuze, una filosofía del acontecimiento”).
Lic. Virginia E. Acuña.
Lic. Virginia E. Acuña.
Asesora pedagógica de PAIDEIA.




